
La mesa que no depende del reloj: pan de masa madre, tostados, algo dulce y un café al lado.

Todo se hace acá, temprano. Lo que ves en el mostrador es lo que hay: cuando se termina, se termina.

Espresso y filtrado con granos de productores argentinos y brasileños. Cambiamos el origen cada mes.

El plato que más pedimos a la mañana. Pan de masa madre propio y huevos de campo, cocidos al punto.

Cocina simple y de estación. Pasta fresca, bowls y ensaladas que cambian según lo que llega de la huerta.

Jugos exprimidos a pedido, limonadas de la casa y kombucha de productores locales.

La mesa larga del sábado: dulce y salado a la vez, para quedarse un rato más de lo previsto.